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lunes, 27 de noviembre de 2017

Buscando un nombre para 2014 MU69, el próximo objetivo de la sonda New Horizons


NASA está recibiendo propuestas para seleccionar un nombre informal para 2014 MU69, el próximo objetivo de su sonda New Horizons.

Después de visitar Plutón en julio de 2015, la sonda New Horizons continuó su camino en dirección a otro objeto del cinturón de Kuiper, un cuerpo de unos 25 kilómetros de diámetro situado 1.600 millones de kilómetros más allá de Plutón. El encuentro se producirá en enero de 2019.

En sí mismo, 2014 MU69 no tiene nada de particular. Los científicos creen que es un objeto representativo (común) del cinturón de Kuiper, pero el ser visitado por una sonda humana inmediatamente le hará ascender de categoría. Se incrustará en nuestras memorias y será un capítulo más en la exploración del espacio. Por eso los responsables de la misión están buscando un nombre que suene más ameno que una denominación que nos recuerda un código de barras o una matrícula vehicular.

Concepción artística de la sonda New Horizons explorando a 2014 MU69, posiblemente un objeto binario (NASA).


Iniciativas así ya son comunes. En su momento existió una campaña para asignar nombres provisionales a los accidentes de Plutón/Caronte, y otra campaña ciudadana auspiciada por la UAI y Zooniverse buscó bautizar a un grupo de estrellas y exoplanetas. Objetivos para bautizar sobran.

La campaña de propuestas finalizará el 1 de diciembre,  así que deben darse prisa! … Se revisarán las sugerencias y la propuesta con más votos gana. La elección será comunicada a mediados de enero. Por supuesto, cualquier nombre debe ser aprobado por la Unión Astronómica Internacional para adquirir rango oficial.

Para enviar sugerencias o votar por las ya existentes ENTRAR AQUÍ


PS. Esperemos que la elección sea más fácil que Oumuamua.


miércoles, 30 de agosto de 2017

Caronte, a dos años del sobrevuelo de la sonda New Horizons


El post anterior hicimos un breve recuento de los fabulosos (a no dudarlo) hallazgos que la sonda New Horizons nos reportó sobre el planeta enano Plutón. Siempre es bueno recordar que -hasta ese sobrevuelo- la mayoría de los científicos imaginaban a Plutón como un aburrido pedrusco helado y más muerto que Tutankamón, así que el hallazgo de un tan mundo dinámico fue una deliciosa sorpresa.

Por supuesto, New Horizons también obtuvo ingente cantidad de datos de Caronte, la mayor luna de Plutón. De hecho, aunque el sobrevuelo ocurrió el día 14 de Julio, desde una semana antes la sonda New Horizons estuvo captando imágenes del sistema Plutón-Caronte, como una forma de obtener fotografías de toda la superficie de ambos mundos. Caronte es el objetivo de este post, el resto de satélites de Plutón: Estigia, Nix, Hidra y Cerbero, lo podemos dejar para más adelante.

Toda la superficie de Caronte, fotografiada por la New Horizons desde una semana antes del sobrevuelo (NASA).


Caronte fue descubierto en 1978, gracias al astrónomo estadounidense James Christy. Está a unos 20.000 kilómetros de Plutón y tarda unos seis días en trasladarse sobre un centro de masas común. Constituyó un hallazgo afortunado, pues su presencia permitió obtener estimaciones más precisas sobre la masa de Plutón. Además, los ocultamientos mutuos permitieron formarse una idea sobre la composición de ambos mundos por análisis espectroscópico. No ha sido posible detectar una atmósfera (digna de ese nombre) en Caronte.


Caronte en todo su esplendor. Los colores son reales (NASA/ Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory / Southwest research institute).


Caronte tiene un diámetro de 1.200  kilómetros, aproximadamente la mitad de su compañero, aunque su masa equivale a un 12% de la masa de Plutón (un porcentaje relativamente alto). Está constituido en su mayor parte por hielo de agua, a diferencia de Plutón, cuya superficie está dominada por una capa congelada de hielos de nitrógeno, metano y monóxido de carbono.

La superficie de Caronte es más homogénea que la de Plutón, pero no faltan los rasgos fascinantes. Quizá el accidente más conspicuo de la superficie es Mordor Mácula, una enorme cuenca de color rojizo que cubre casi por completo el polo norte de Caronte. Tiene unos 475 kilómetros de diámetro y su origen sigue siendo un misterio, aunque su llamativo color estaría dado por gases que escaparon de la atmósfera de Plutón y terminaron por condensar sobre Caronte.


Mordor Mácula, la tierra de las sombras en "El Señor de los anillos"


Otro rasgo llamativo es la red de cañones y fracturas que rodean el ecuador del satélite, verdadero cinturón que divide ambos hemisferios del satélite. Se podría afirmar que el hemisferio norte de Caronte es mucho más prominente -más alto y abundante en cráteres- que el hemisferio sur. La falla más espectacular -con diferencia- es Serenity Chasma, pues se extiende por unos 1.000 kilómetros de largo y unos 10 de profundidad. Otras "chasmatas" son Tardis Chasma, Argos Chasma y Nostromo Chasma. El punto más bajo en la superficie de Caronte es Caleuche Chasma, una fosa que se extiende por unos 350 kilómetros de largo y que tendría nada menos que 14 kilómetros de profundidad. En proporción respecto a su mundo deben ser los acantilados más altos de todo el sistema solar, y una formación impresionante para ver in situ.


El espectacular sistema de cañones que rodea el ecuador de Caronte (NASA/ Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/ Southwest Research Institute).




Calecuche Chasma, el punto más bajo de Caronte, debe su nombre a la leyenda del Caleuche, barco fantasma de la isla  Chiloé en Chile.



Vulcan Planum es otro rasgo destacable. Bautizada con ese nombre en homenaje al planeta nata del "Señor Spock" personaje en la serie de culto Star Trek. Es una zona mayormente plana que contiene un buen número de cráteres, aunque sería más joven que otras regiones del satélite. Vulcan Planum también alberga la intrigante Kubrick Mons, una montaña de unos 4.000 metros de altitud que está ubicada al interior de un cráter. Todo el conjunto recuerda a una fortaleza medieval rodeada por un foso de protección. Su origen es desconocido, aunque hay quien especula que Kubrick Mons es un antiguo criovolcán.

La estructura interna de Caronte sigue siendo desconocida, aunque es probable que mantenga (al igual que Plutón) una estructura diferenciada de núcleo rocoso y un manto de hielo de agua

Es posible que Caronte albergue un océano subterráneo congelado, algo nada extraño, puesto que el agua es muy abundante en el cinturón de Kuiper. En el pasado este océano se habría mantenido en estado líquido gracias a la fricción de marea o al calor residual que pudo emanar del interior del satélite, gracias a la desintegración de los elementos radioactivos del núcleo, pero una vez agotada esta fuente el océano terminó por pasar a estado sólido. Esta expansión en el volumen del agua congelada sería consistente con el sistema de fracturas que existe en la superficie de Caronte.

Caronte es menos brillante que Plutón (menor albedo). En general, las zonas ecuatoriales son más brillantes y las zonas polares más oscuras.

Los nombres de las características superficiales de Plutón y Caronte fueron decididos por votación popular y tienen carácter de provisorios. Acá hemos tratamos el tema. Para ser oficiales deben ser aprobados por la Unión Astronómica Internacional. Ya han pasado dos años del sobrevuelo y el organismo aún no se ha pronunciado, sin embargo, muchos dan por descontado que la propuesta friki será aprobada.

En síntesis, que el sistema Plutón-Caronte resultó fecundo en hallazgos de interés. Se debe recordar que ambos mundos son los representantes más destacados del cinturón de Kuiper. Ahora la sonda New Horizons se encuentra en viaje hasta el objeto 2014 MU69, un "super escombro" de unos 20 kilómetros de diámetro y superviviente de los primeros días de nuestro sistema solar, ubicado a nada menos que ocho mil millones de kilómetros del Sol. El encuentro tendría lugar durante enero del 2019. Aquí el post. En todo caso 2014 MU69 es un típico representante del cinturón de Kuiper y los hallazgos de este nuevo sobrevuelo no serán tan mediáticos ni espectaculares como los que dejó la pasada por el dios de los infiernos. De todas formas seguiremos relatando las novedades con el mayor interés.


Plutón y Caronte con sus colores reales. Notar la diferencia de albedo (NASA).



Comparativa de tamaños entre la Luna, Caronte y la Tierra (NASA)


sábado, 19 de agosto de 2017

A dos años del sobrevuelo de la sonda New Horizons por Plutón


¡Como vuela el tiempo!...hace algo más de dos años la sonda estadounidense New Horizons completó su visita al otrora ultimo planeta del sistema solar. He de confesarles que mis recuerdos de su pasada no son los mejores: mientras la sonda enviaba sus espectaculares imágenes (que eran titular hasta en los medios dedicados a la moda y los líos de faldas), este servidor estaba postrado en cama, contagiado por una traicionera varicela, con el rostro lleno de granos y una fiebre insoportable

Bien, ahora es un buen momento para que hagamos un repaso al listado de hallazgos (todos impresionantes) de la New Horizons en su fugaz pasada por el dios de los infiernos. Parte de la proeza reside en las mismas características de la misión. Se debe recordar que la New Horizons no es un orbitador. No fue diseñada para dar vueltas y vueltas alrededor de su objetivo. Toda la información que captó sobre Plutón y sus lunas tuvo que recogerla de una sola pasada

La sonda reveló una superficie planetaria bastante más dinámica de lo que se creía. Zonas muy jóvenes (Sputnik planitia) se codean con regiones oscuras y antiquísimas (Cthulhu regio). En el caso de Sputnik Planitia, es una amplia región ubicada en el lóbulo izquierdo del llamado "Corazón de Tombaugh", formada por hielos de nitrógeno, metano y monóxido de carbono. Tiene una superficie de unos 870.000 kilómetros cuadrados y sería la zona más profunda de Plutón. La ausencia de cráteres delata la juventud de la formación, que no sobrepasaría los 10 millones de años. Al parecer, toda la zona sería la cuenca de un antiguo impacto, que se habría transformado en una trampa de frío. Fenómenos de convección bajo la capa de hielos provocaría la continua renovación de la superficie.


Primer plano de la alba Sputnik Planitia, en el sector izquierdo del corazón de Tombaugh. A su lado tenemos la oscura y compleja región de Cthulhu (NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory /Southwest Research Institute).


Nombres informales de las principales características geográficas de Plutón. Esta toponimia necesita ser aprobada por la Unión Astronómica Internacional.


Cthulhu Regio (Lovecraft presente) es una zona muy heterógenea, más elevada y de tonos oscuros debido a la presencia de tolinas. Tiene unos 3.000 kilómetros de diámetro y sus formas recuerdan vagamente la silueta de una ballena. Multitud de cráteres la salpican por doquier, sobre todo en su porción oriental, lo que ha llevado a algunos a datar la región con una antigüedad de miles de millones de años. Con todo, la zona central de "la ballena"es mucho más lisa y es posible que tenga una edad intermedia, y que se haya formado a partir de enormes erupciones criovolcánicas.


La región fronteriza entre Cthulhu Regio y Sputnik Planitia. La diferencia en la composición de los paisajes es patente. Al centro de la imagen se distinguen  los Montes Hillary, de 1600 metros de altitud (NASA).

Densidad de cráteres en Cthulu Regio y otras zonas que rodean a Sputnik Planitia. La diferencia salta a la vista y hace teorizar que la última sea una región mucho más joven en términos de eras geológicas.


Las cadenas montañosas se hacen presentes en Plutón. En algunos casos -los montes Al Idrisi- son verdaderas montañas de hielo de agua (duro como el metal, que flotan como iceberg gigantes sobre los hielos de nitrógeno de Sputnik Planitia. La presencia de montañas implica la existencia de procesos geológicos muy dinámicos, algo que era difícil de imaginar en Plutón, pues antes del paso de New Horizons la mayoría de los científicos pensaban que el planeta enano sería un pedrusco congelado, salpicado de cráteres y sin mayores sorpresas.


Los Montes Norgay a la izquierda de la imagen, a la derecha se divisa la lisa y blanca Sputnik Planitia (NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/SouthWest Research Institute).


Otra de las particularidades de Sputnik Planitia es la posible existencia de un océano subterráneo bajo su superficie, específicamente entre el núcleo rocoso del planeta y la capa de hielo superficial. Las imágenes aportadas por la sonda New Horizons han revelado una superficie dinámica, cruzada por extensas fracturas tectónicas. Algunas de estas fracturas alcanzan cientos de kilómetros de largo y unos cuatro de ancho.

Uno de los argumentos esgrimidos para sostener la existencia de este océano es que el eje de las mareas de Plutón y Caronte estaría alineado de tal forma que Sputnik Planitia estaría situado justo en uno de los ejes, en el lado opuesto de Caronte. Los científicos sostienen que solo existe un 5% de probabilidades de que este arreglo sea una coincidencia. Creen que bajo Sputnik Planitia existe una cantidad adicional de masa que reorientó el eje de las mareas, algo conocido como "anomalía gravitacional positiva" y según el equipo de investigadores la existencia de un océano subterráneo sería la posibilidad más consistente.

Este océano subterráneo estaría a unos 100 km bajo la gruesa capa de hielo que cubre el planeta y tendría una profundidad entre 150-200 km. La cantidad de agua contenida por este océano sería largamente superior al agua almacenada en los océanos de la Tierra y se mantendría en estado semilíquido (consistencia de "pasta de dientes")  gracias a la energía generada por la desintegración radiactiva de elementos pesados en el núcleo de Plutón. A medida que esta fuente de calor se agota el océano interior de congela y expande, dando lugar al sistema de fracturas tectónicas fotografiado por la New Horizons.

Posible océano interior de Plutón, entre el núcleo de roca y la capa superficial de nitrógeno congelado (NASA/Pat Rawlings).


Incluso tenemos candidatos a criovolcanes: Piccard Mons y Wright Mons, de 4.000 y 5.000 metros de altitud respectivamente. Si esto es cierto, el agua expulsada por estos volcanes debe provenir de alguna fuente interna y pueden ser una prueba indirecta de la existencia del océano interior de Plutón.


Fracturas en la superficie de Plutón, consistentes con la presencia de un océano subterráneo (NASA).


El clima también sufre cambios notables, debidos a la excentricidad e inclinación de la órbita del planeta (que era uno de los argumentos favoritos de los detractores de Plutón para transferirlo de categoría). La diferencia entre el afelio y el perihelio en la órbita de Plutón es de 1.200 millones de kilómetros, esto es, igual a la distancia que separa al Sol de Saturno. Una de las principales consecuencias de esta configuración es que posibilita la existencia de una atmósfera extremadamente tenue (apenas 1 Pa, 100.000 veces menor que la atmósfera terrestre), formada por gases de nitrógeno, metano y monóxido de carbono. A medida que Plutón se aproxima al perihelio la temperatura global asciende, sublimando el nitrógeno congelado de su superficie, que llega a formar una atmósfera de cierta consideración. La presión de esta atmósfera varía según la distancia existente entre Plutón y el Sol, pero a medida que Plutón alcanza el afelio (mayor lejanía al Sol) las temperaturas descienden y los gases atmosféricos se condensan para caer nuevamente a la superficie. En este momento Plutón se está alejando del Sol y alcanzará su afelio el año 2114. 

Múltiples capas de neblina (formada por tolinas) cubren todo el planeta y pueden alcanzar una altitud de hasta 150 kilómetros. Otra de las sorpresas es que New Horizons habría sido capaz de fotografiar tenues nubes sobre el planeta. La composición de las mismas no se conoce, aunque lo más natural sería que estén formadas por nitrógeno, que es el principal componente de la atmósfera de Plutón.


Capaz de neblina envuelven a Plutón, Pese a su escasa densidad, la atmósfera del planeta permite captar paisajes de gran belleza (NASA/JHUAPL/SwRI).



Asi que Plutón es el único cuerpo del cinturón de Kuiper en poseer una atmósfera, aunque sea despreciable si la comparamos con la terrestre. De todas formas los mecanismos que posibilitan la existencia de esta atmósfera son más complejos de lo que se suponía en un principio y aún son objeto de investigación.

Las lunas de Plutón también confesaron algunos de sus secretos. Los hallazgos en Caronte dan espacio para otro post, que espero será nuestra próxima publicación.


viernes, 24 de febrero de 2017

¿Por qué Plutón ya no es un planeta?


El 2006 la Unión Astronómica Internacional le quitó el piso a Plutón y lo degradó desde la muy honrosa categoría de planeta a un concepto nuevo y bastante más difuso de "planeta enano". Hubo cierto revuelo mediático y muchas personas se preguntaron en que consistía el cambio y las razones de sus ejecución.

La invención del telescopio y las modernas técnicas de observación hicieron crecer nuestro sistema solar. Los antiguos conocieron desde siempre al Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Júpiter y Marte, cuerpos celestes podían ver a simple vista y que tenían la particularidad de desplazarse regularmente sobre el fondo de estrellas inmoviles. En 1781 se agregó Urano, primer mundo descubierto con auxilio de un telescopio, en 1846 sumamos a Neptuno y en 1930, tras una compleja búsqueda, Clyde Tombaugh descubría Plutón.

Hasta aquí todo bien...Plutón estaba increíblemente lejos, a unos 6.000 millones de kilómetros y pocas cosas se podían saber de él. Ni los más potentes telescopios revelaban detalles de su disco y sus características principales solo podían suponerse, aunque los científicos dedujeron cosas importantes gracias al análisis espectroscopico de la luz que nos llega desde su remota superficie.


Antes de la pasada de la sonda New Horizons esta era la mejor imagen que teniamos de Plutón.


En 1978 James Christy logró descubrir a Caronte, la luna más grande de Plutón, un cuerpo que tiene la mitad del diámetro de Plutón y orbita a unos 20.000 kilómetros de distancia del planeta. La importancia del hallazgo del satélite reside en que permitió a los científicos estimar la masa de Plutón y realizar un cálculo estimativo de su diámetro.

Un hecho interesante es que ambos cuerpos -Plutón y Caronte- orbitan en torno a un centro de gravedad común que no está situado en el interior de Plutón, sino que en el espacio. 

Plutón y Caronte orbitan en torno a un punto de gravedad que está situado fuera de Plutón (Wikipedia).


Pronto quedó claro que Plutón era un cuerpo pequeño y poco denso, con un diámetro ecuatorial de 2.300 km. de hecho, más pequeño que astros como Ganímedes (principal satélite de Júpiter con 5.268 km. de diámetro ) Mercurio (4.897 km. de diámetro) y nuestra propia Luna (3474 km. de diámetro). Era un asunto extraño que un planeta ostentase tan modestas dimensiones, pero todos se encogieron de hombros y continuaron con sus vidas.

Los problemas comenzaron cuando en 2005 el equipo de Mike Brown descubrió Eris, un cuerpo planetario que en su momento se creyó que era más grande y denso que Plutón (hoy sabemos que es marginalmente más pequeño, pero un 27% más denso). Eris posee incluso su propia luna bautizada Disnomia ¿Eris también debía ser considerado un planeta?...¿el décimo planeta? los descubrimientos de cuerpos continuarían y pronto se hizo evidente que el "Cinturón de Kuiper" estaba pobladísimo: Makemake, Orcus, Quaoar, Varuna, Ixion, Haumea, y contando ¿todos debían ser considerados planetas?


Concepción artística de Eris y su satélite Disnomia. Tal sería el alboroto producido por su descubrimiento, que fue bautizado con el nombre de la diosa griega de la discordia (Wikipedia).



Así que el exterior del cuerpo solar estaba poblado por cientos de cuerpos extraños e increíblemente distantes. No se excluía la posibilidad que algunos de estos pequeños astros fuesen más grandes y masivos que el propio Plutón. Si esto era así, cabía la posibilidad que el número de planetas del sistema solar pasase de nueve a cientos...quizá demasiados. Pero no era solamente un asunto de números, las órbitas de estos cuerpos eran muy excéntricas, inclinadas respecto al plano de la eclíptica y tenían más semejanzas con los cometas que con un planeta "tradicional". Por ejemplo, la órbita de Plutón tiene una inclinación de 17° (la más alta) respecto al plano de la eclíptica, y la excentricidad de su órbita es tal que llega a invadir la órbita de Neptuno, existiendo un período de 20 años en que Plutón está más cerca del Sol que Neptuno.


La órbita de Plutón es muy inclinada en relación a las órbitas de los ocho planetas.




Comparación de tamaños entre nuestro planeta y diversos cuerpos del cinturón de Kuiper (Wikipedia).




Con todos estos antecedentes sobre la mesa surgió la necesidad de clarificar la categoría de planeta y decidir que cuerpos tendrían el honor de ser incluidos ahí, por ende, debía definirse que hacer con los cuerpos que (eventualmente) quedasen fuera de esta categoría. El asunto no tenía fácil solución y dio paso a profundas disputas.

En su reunión celebrada en Praga, el año 2006, la UAI decidió (tras bastante polémica) que, para ser considerado planeta un cuerpo debía cumplir los siguientes requisitos:

1) Debía orbitar en torno al Sol. Plutón cumplía esta característica.

2) Debe tener un tamaño y masa suficiente para que su gravedad sea superior a las fuerzas de cohesión de la materia, alcanzando un equilibrio hidrostático. En buen español, debía tener una forma esférica. Plutón también cumple esta característica.

3) Tenía que haber despejado su órbita de cuerpos menores. Un planeta debe avanzar majestuosa y soberanamente a lo largo de su órbita. No puede compartir su trayectoria con cuerpos de masa similar. Aquí empezaban los problemas. La órbita de Plutón no estaba libre ni despejada, sino que se entrelazaba con los cuerpos del cinturón de Kuiper. Por tanto, con énfasis en este punto, Plutón recibió el puntapié y dejó de ser considerado un planeta clásico.

En su lugar se creó la categoría de "planeta enano", que agrupó a Plutón, Eris y Ceres (este último en el cinturón de asteroides), cuerpos que también poseen equilibrio hidrostático  pero no han despejado sus órbitas. Posteriormente se sumaron Makemake y Haumea. Se piensa que Tritón -principal satélite de Neptuno- es un antiguo planeta enano del cinturón de Kuiper capturado por la gravedad del planeta. Otros cuerpos esperan una definición y están catalogados como "candidatos a planeta enano".

Una parte de la comunidad científica estadounidense se sintió sumamente agraviada con la decisión. Algunos tildaron el asunto de "herejía científica". Los detractores a la decisión de la UAI defendían una propuesta en que los planetas sumaban 13 (contando a Plutón, Eris, Ceres, Haumea y Makemake), pero tal postura era indefendible. En realidad, el observador externo tiene la impresión de que buena parte de la defensa cerrada de Plutón como el noveno planeta se debe a la nacionalidad de su descubridor.



Protestas contra la decisión de la UAI. Nos queda la impresión de que si Tolomeo hubiese sido estadounidense habría una cerrada defensa de la Tierra como centro del sistema solar



Por supuesto, este arreglo de la UAI tiene un componente de subjetividad y no deja todos los cabos atados. De partida, la diferenciación entre asteroide y planeta enano queda en una frontera extremadamente difusa (como la diferencia entre cometa y asteroide).

Otros han citado el ejemplo de los asteroides troyanos. Estos asteroides son cuerpos que ocupan la misma órbita de un planeta, ubicados en los llamados "puntos estables de lagrange 4 y 5"...¿su existencia implica que los planetas con asteroides troyanos (Marte, Júpiter, Neptuno y nuestra propia Tierra) no han logrado despejar su órbita? ¿son entonces planetas enanos?

No obstante, la mayor parte de la comunidad científica se mostró satisfecha con las nuevas definiciones. Estas dificultades de clasificación nos dan una idea del universo complejo en que habitamos y es posible que a futuro surjan nuevos problemas...¿cuál es la diferencia entre una enana marrón y un gigante gaseoso? en este punto debemos recordar que la ciencia se construye por capas. Cada generación de científicos se para sobre los hombros de generaciones anteriores y utiliza sus logros para interpretar el confuso universo que nos rodea. Por ahora este arreglo es útil para interpretar nuestro sistema solar...quizá a futuro sufra nuevas adaptaciones.





martes, 3 de enero de 2017

La sonda New Horizons camino al cinturón de Kuiper


El 14 de Julio de 2015 (¡como vuela el tiempo!) la sonda New Horizons de la NASA completó la exploración del sistema solar en su "configuración antigua", es decir, alcanzó los confines del espacio donde esta situado Plutón, que antaño era el noveno planeta. Ese día la sonda efectuó un sobrevuelo a una distancia de 12.500 kilómetros, entregándonos una serie de espectaculares fotografías del planeta enano y su cohorte de satélites. El envío de los datos recolectados por la sonda recién finalizó en octubre de 2016, pues las especificaciones del sistema de comunicaciones demandaban un envío lento de los datos. Cerca de 50 trabajos científicos sobre el sistema Plutón-Caronte han sido redactados en base a esta montaña de información.

¿Cuál es la próxima parada de la sonda?

Pues bien, New Horizons continúa su infatigable viaje hacia el llamado "Cinturón de Kuiper", un conjunto de objetos situados más allá de la órbita de Neptuno y del cuál el mismo Plutón es uno de los principales exponentes.

El 28 de agosto de 2015 NASA anunció cuál sería el próximo objetivo de la misión: se espera que la sonda alcance 2014 MU69, a unos ocho mil millones de kilómetros del Sol, esto es, 40 UA (Plutón está a 30 UA). 2014 MU69 es un cuerpo de unos 40 kilómetros de diámetro, pero es difícil saberlo con certeza, debido a la enorme distancia que nos separa y a las engañosas variaciones en su albedo. Para situar a la sonda en curso el equipo de la misión debió efectuar algunas rectificaciones en la trayectoria, y la nave encendió sus motores durante cuatro ocasiones entre octubre y noviembre de 2015, hasta alcanzar el rumbo y la velocidad deseadas, posteriormente la nave será puesta en configuración de hibernación, hasta que en Septiembre de 2017 la "despierten" para activar sus sistemas. Se espera que New Horizons llegué a su nuevo destino los primeros días del año 2019.



Rumbo de la sonda New Horizons (en amarillo) y órbita de 2014 MU69 (en rojo).


Comparación de tamaños entre la Tierra y algunos cuerpos del Cinturón de Kuiper (Wikipedia)


Concepción artística del sobrevuelo de New Horizons por 2014 MU69 (NASA).



Durante el 2016 la sonda no estuvo inactiva, ocasionalmente utilizó su cámara LORRI (Long Range Reconnaissance Imager) para darle un vistazo a media docena de objetos del cinturón de Kuiper (KBO por sus siglas en inglés). Las observaciones tienen el objetivo de comprender mejor las órbitas y propiedades de estos lejanos cuerpos. Como mencionamos más arriba, entre marzo y septiembre de 2017 la nave será puesta en estado de hibernación, hasta que la despierten para reanudar las observaciones de los KBO gracias a la espectacular cámara LORRI.



2014 MU69 se desplaza sobre el fondo estrellado del firmamento, 1110113Y era su antigua designación al ser descubierto (NASA, ESA, SwRI, JHU/APL, New Horizons KBO Search Team).


Para NASA, que New Horizons efectúe un sobrevuelo de 2014 MU69 es uno de los criterios para declarar a la misión como un éxito total. La pasada por Plutón, por muy histórica y emocionante que haya sido, solo era la mitad de la misión.

¿Qué sigue después?...es difícil decirlo. El objetivo primario de la misión era visitar Plutón y si era posible dos cuerpos más del cinturón de Kuiper, pero es probable que solo se pueda visitar 2014 MU69. La razón es que no se han descubierto otros cuerpos que estén a rango de alcance de la sonda. Por supuesto, la nave viaja gracias a la velocidad que le proporcionó el cohete Atlas V al momento del despegue y la maniobra de asistencia gravitatoria con Júpiter, pero si desea rectificar el rumbo necesita encender sus motores, y la sonda solo porta una cantidad limitada de combustible para esta tarea.

El próximo 19 de enero la nave cumplirá 11 años desde que inició su aventura hacia el espacio. Le deseamos el mejor de los éxitos a esta pequeña emisaria de la humanidad. Cuando yo era un niño leía un viejo libro de la editorial Salvat, publicado en 1971, que hablaba del universo y los planetas de nuestro sistema solar. Aún tengo ese libro, viejo y gastado, pero lo atesoro con cariño, y siempre me emociona llegar al apartado en que hablaba de Plutón: entregaba una serie de datos hipotéticos, cerrando el apartado con esta frase:

"Su aspecto real es una incógnita"

¡Cuántas cosas han cambiado desde entonces!

sábado, 3 de diciembre de 2016

¿Océano subterráneo en Plutón?


La sonda New Horizons nos demostró que Plutón es un cuerpo muy dinámico. Sobrevoló el sistema Plutón-Caronte en Julio del 2015, pero la mayoría de sus datos han arribado a la Tierra en forma reciente y los especialistas están buscando interpretar esta ingente masa de información.

Una de las noticias más relevantes, publicada hace unos días por un grupo de especialistas en la prestigiosa revista Nature, es la posibilidad de que Plutón contenga un océano subterráneo entre su núcleo rocoso y la capa superficial de hielo, específicamente bajo la superficie de la formación conocida como Sputnik Planitia (antiguamente Sputnik Planum).


El sobrevuelo de la New Horizons arrojó muchas sorpresas con respecto al sistema Plutón-Caronte (NASA).



Por supuesto, los investigadores no han visto este océano en forma directa, pero sería posible inferir su presencia en base a múltiples antecedentes.

Las imágenes aportadas por la New Horizons revelan un intenso dinamismo de la capa de hielo superficial que envuelve el planeta, en forma de extensas fracturas tectónicas. Algunas de estas fallas tienen cientos de kilómetros de largo y pueden alcanzar hasta cuatro kilómetros de profundidad. La hipótesis más plausible es que un océano subterráneo (de extensión desconocida) es la única fuente que podría ser responsable de esta actividad geológica en el planeta enano.



La extensión blanca es Sputnik Planitia, que podría cubrir un extenso océano subterráneo a unos 150 kilómetros de profundidad.

Sputnik Planitia, (que forma el lóbulo occidental del famoso "Corazón de Tombaugh") es una antigua cuenca de impacto, originada por el choque de un cuerpo de unos 200 km de diámetro. Tiene una superficie de 750.000 km2, esta cubierta de hielo de nitrógeno y ya había llamado la atención de los especialistas por la falta de cráteres en su extensión. 

Un dato clave es que el eje de las mareas de Plutón y Caronte está alineado de tal forma que la llanura de Sputnik Planitia está situada en uno de los ejes, justo en el lado opuesto de Caronte, algo que despertó las sospechas de los especialistas que afirman que solo existe un 5% de probabilidades de que este fenómeno sea coincidencia. Surge la hipótesis de que bajo Sputnik Planitia existe una cantidad adicional de masa que reorientó el eje de mareas, lo que se conoce como anomalía gravitacional positiva, y según el equipo de investigadores la existencia de un océano subterráneo sería la posibilidad más consistente.



Reorientación del eje de mareas del sistema Plutón-Caronte, gracias a la masa adicional situada bajo Sputnik Planum. Es posible que esta reorientación aún este en proceso (James Keane/NASA/JHUAPL/SWRI).



El océano subterráneo se encontraría a unos 100 km bajo la gruesa capa de hielo que cubre el planeta y tendría a su vez una profundidad entre 150-200 km. La cantidad de agua total contenida por este océano es largamente superior al agua de los océanos terrestres.

Surge de inmediato la pregunta ¿Como es posible que a 6.000 millones de kilómetros del Sol, con temperaturas que andan por los -230° C pueda existir algo en estado líquido?

Francis Nimmo, de la Universidad de California en Santa Cruz, es el principal promotor de la teoría. Sostiene que las fuerzas de marea (los estrujones gravitacionales) no generan el calor necesario, en su lugar los investigadores especulan que el pequeño Plutón aún reserva calor interno, aproximadamente un 2% del de la Tierra. Este calor se genera por la desintegración radiactiva en el interior rocoso de Plutón y es suficiente para mantener el hielo en estado viscoso, una especie de "granizado" o consistencia de "pasta de diente" si nos aceptan la comparación. El agua del océano estaría mezclado con amoniaco, un elemento que funge como anticongelante, sin embargo, a medida que el océano interior se congela se expande (recordar que el agua aumenta su volumen cuando pasa a estado sólido) y fractura la superficie de Plutón, dando origen al relieve fotografiado por la New Horizons. 


Algunas de las fracturas que cruzan la superficie de Plutón (NASA).




La teoría sostiene que Sputnik Planitia es una antigua cuenca de impacto que fue rellenada por agua que fluía desde el océano interior. La superficie de la cuenca quedó tapada por una capa de hielo de nitrógeno que aportó la masa extra para generar la anomalía gravitacional. Movimientos de convección permiten que la capa de hielo de nitrógeno superficial se renueve constantemente, gracias al calor que procede del interior. A medida que este océano se recongela, se expande y origina las características fracturas observadas en la superficie de Plutón




Los diagramas muestran como la anomalía gravitacional de Sputnik Planitia es afectada por una océano surgiente y la espesa capa de hielo de nitrógeno. Una capa de nitrógeno de 40 km de espesor (b) o un océano elevado (c) podrían ocasionar la anomalía gravitacional positiva. Nimmo et al, Nature 2016)


La idea de que exista un océano en el planeta enano no es nueva, pero la sonda New Horizons aportó datos que transforman esta idea en una hipótesis plausible. De todas formas, se confirma que Plutón es mucho más interesante que el peñón helado que todos imaginaban hace unos años. Y no solo Plutón, es posible que su luna Caronte también albergue agua bajo su superficie, algo que explicaría el extenso sistema de fracturas y cañones en el ecuador del satélite. En suma, Plutón y Caronte tienen sabor a descubrimiento.



sábado, 10 de septiembre de 2016

Toponimia de Caronte: Star Trek, Alien, Star Wars... paraíso de los frikis.


Mientras buscaba material para redactar la última entrada sobre Plutón, encontré una interesante información sobre la toponimia que se pretende aplicar en Caronte, la principal luna del planeta enano. Como ya saben, el pasado Julio de 2015 la sonda New Horizons de la NASA sobrevoló el sistema, entregando imágenes formidables sobre ambos mundos. En esencia, nos ha permitido conocer sus verdaderos rostros, llenos de accidentes geográficos que esperan recibir un nombre definitivo. 


Imagen de Caronte tomada por la sonda New Horizons: es un rostro nuevo y sus accidentes geográficos necesitan ser bautizados.

Para Caronte la principal luna de Plutón, el equipo de la New Horizons entregó una deliciosa propuesta de nombres que aún está pendiente de aprobación por la UAI, organismo que tiene la última palabra en el tema.


Propuesta de nombres para los principales accidentes geográficos de Plutón. Para ser válida debe ser aprobada por la UAI.

Lo más extraordinario es la clase de nombres propuestos. Destacan una serie de personajes de novelas y series clásicas de ciencia ficción que están gravados en el subconsciente de la sociedad moderna. Para Plutón existe una propuesta igualmente notable, pero la analizaremos en una entrada posterior.

Los personajes de la mítica serie de ciencia ficción "Star Trek" estarán abundantemente representados sobre el helado suelo de Caronte: Uhura, Kirk, Sulu y Spock serían los nombres de una serie de cráteres del satélite, pero también tenemos los flamantes:

Cráter Ripley, en honor a la teniente Ellen Ripley...quién no recuerda sus interminables pleitos con "la criatura".

Cráter Alicia protagonista de la obra de Lewis Caroll, "Alicia en el país de las maravillas".

Cráter Nemo, en homenaje al solitario capitán del Nautilus en "Veinte mil leguas de viaje submarino" de Julio Verne.

Cráter Dorothy, protagonista del "Mago de Oz", de Frank Baum.

Cráter Kaguya, una princesa de la Luna según un relato del folclor japonés.

Cráter Nasredin, una especie de Don Quijote del mundo musulmán.


La valiente y sexy teniente Ripley tendría su lugarcito en Caronte.



La tripulación del Enterprise no solo salva la galaxia, también nos presta sus nombres para bautizar cráteres.



Vista cenital del cráter Ripley, atravesado horizontalmente por Nostromo Chasma.

Y ahora la guinda de la torta: la inmortal Star Wars (por lo menos las primeras tres entregas...a partir del estreno de "La amenaza fantasma" prefiero guardarme mi opinión) también estará representada por los cráteres Organa (por Leia), Skywalker y Vader.

Resultado de imagen para star wars intro
Mucho, mucho tiempo atrás, en una galaxia lejana, muy lejana...infaltable.



La tecnología espacial de las series y películas de ciencia ficción servirá para denominar las depresiones profundas y alargadas que en geología planetaria reciben el nombre de Chasmas (plural: chasmatas), que abundan por el ecuador del satélite.

La delicia del mundo friki será Macross Chasma, en honor a la SDF-1 Macross, una inmensa fortaleza espacial de la serie de anime Macross, que fuera de Japón sería conocida como Robotech (Macross es en realidad una serie totalmente independiente, que posteriormente fue fusionada con otras para dar a luz la serie Robotech)

La nave de la teniente Ripley, la Nostromo, dice presente como Nostromo Chasma, 

Otras naves de ficción utilizadas para bautizar los Chasmas son Serenity (de la serie Firelfy), Argos (nave del héroe griego Jasón y acorazado de combate en una serie de anime), y Tardis (la caseta de teléfono de Doctor Who)


La querida SDF-1 Macross...no saben cuantas veces, en mi infancia, despegué de su cubierta a bordo de un Varitech para ir al combate. Obviamente, no había zentraedi que me superasen en el dog fight.


La Nostromo, enorme cargero que nos aparece en "Alien 1: el octavo pasajero"


Tardis, máquina para viajar en el tiempo de la serie británica Doctor Who.


En el polo norte del satélite tenemos la misteriosa mancha de Mordor Mácula (Mordor es el oscuro reino de los villanos en la saga del "Señor de los anillos") y más al sur Gallifrey Mácula, planeta ficticio de la serie Doctor Who.

Respecto a las planicies, Caronte solo tiene una digna de mención: Vulcan Planum, en honor del planeta madre de esa raza petulante, orejuda y tan racional, cuyo exponente más conocido es el señor Spock

Los montes llevarían nombres de escritores y artistas del ámbito de la ciencia ficción: Butler Mons, Clarke Mons y Kubrick Mons.

Alguien podría fruncir el ceño en gesto de desagrado y decirnos que es una banalidad asignar esta clase de nombres a la geología del satélite, pero ya les diré que me parece una idea estupenda y apoyo totalmente la propuesta del equipo de New Horizons. Algunas de estas series son parte del acervo cultural de nuestras sociedades y no veo razón alguna para ser despectivo con ellas. 

Les dejo el enlace a la página con información y mapas de la propuesta: http://www.ourpluto.org/maps

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